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Prohibido tocar con amplificadores en las calles

Fuente: La Opinión.es, 17/09/2013

Foto:  El grupo Fran Baraja y la Banda Reparte durante
una de sus actuaciones en el casco lagunero.

Los comerciantes apoyan la medida y solicitan una mayor regulación para las peatonales

Los músicos callejeros no podrán utilizan amplificadores ni altavoces durante sus actuaciones. La prohibición fue comunicada ayer a las bandas locales y forma parte del decálogo de condiciones que el Ayuntamiento de La Laguna impone para actuar dentro del triángulo del casco histórico que conforman las plazas del Adelantado, El Cristo y La Concepción. Después de varios meses de espera, hoy 15 artistas recibirán el permiso municipal para desarrollar su actividad en la ciudad Patrimonio.

Fran Baraja, líder del grupo Fran Baraja y la banda reparte, es uno de los músicos autorizados. Según explicó, esta prohibición hará "imposible" que su banda pueda seguir haciendo mover a los viandantes al ritmo de sus pegadizas canciones de rock and roll. "Nosotros tenemos guitarras eléctricas y si no tenemos un amplificador no suenan", afirmó.
No obstante, aclara que los equipos que utiliza son de baja potencia, de unos 15 vatios. "Los primeros que nos preocupamos por no molestar somos nosotros, que vivimos de esto. Por eso siempre tocamos en horario comercial y cuidando el volumen", afirma. En su caso, reconoce que habló con los vecinos de la esquina de las calles La Carrera y Núñez de la Peña, donde su grupo actúa cada martes y jueves por la tarde y los sábados al mediodía, para pedirles que le comunicaran cualquier queja. "Pero nunca hubo ninguna", matiza.
Decibelios


Los músicos creen que "lo más lógico" hubiera sido que el Ayuntamiento regulara el límite de decibelios para hacer música en la calle en lugar de tomar una decisión "tan tajante que a nosotros, de momento, nos impedirá seguir saliendo", lamentó Baraja. Para su banda, el casco representa una fuente de ingresos y es también su mejor carta de presentación: "Ahí es donde conseguimos muchas actuaciones y nos lo tomamos muy en serio". El músico intuye que la medida se tomó porque hubo alguien que puso el volumen muy alto. "En cuanto nos enteramos nos reunimos con ese otro músico porque es normal que la gente se queje si se pasa un límite", recalca, al tiempo que rechaza que "el arte en las calles laguneras acabe limitado a mimos, estatuas y cantantes de ópera".
Julián González, gerente de la Asociación de Empresarios del casco (Alapyme), se mostró ayer a favor de la limitación impuesta por el Ayuntamiento. Considera que es "fantástico" tener músicos en la calle siempre que su sonido "no se radicalice". "El directo de una orquesta suena bien cuando hay un director que marca la entrada de cada instrumento, si no chirría", opina el empresario.
La experiencia de los comerciantes en relación a la música no siempre ha sido positiva. "El sonido de una tuba puede resultar muy agradable pero si todos los días una persona se sienta en la misma esquina a tocar durante un montón de horas acaba molestando. Lo mismo pasa en Navidad con los villancicos. Para quienes estaban trabajando todo el día se vuelven insoportables si el volumen está alto", puntualiza.
El portavoz de Alapyme considera que, 10 años después de la entrada en vigor del Plan Especial de Protección (PEP) del casco, "la zona ha evolucionado y urge poner en marcha nuevas normas que regulen el ruido y otros aspectos que están generando conflictos como el uso de las bicicletas, la vigilancia, la accesibilidad, el tráfico...", detalla.
"No queremos que se prohíba la música en la calle –advierte– pero tampoco tenemos por qué soportar un volumen excesivo. Sabemos que quienes distorsionan son una minoría. Por eso pretendemos que haya una regulación que garantice una convivencia armónica", asegura.
Para encarar la segunda fase del PEP, los empresarios piden que se aborde un conjunto de ordenanzas para regular las actividades que se desarrollan fuera de sus tiendas, desde la presencia de los artistas hasta las campañas de captación de socios por parte de ONG.
Por su parte, la concejal de Fiestas, Cruci Díaz, puntualizó que el uso de amplificadores por parte de cantautores, bandas, mimos y otros artistas callejeros está formalmente prohibido desde abril de 2012, cuando se aprobó la excepción a la actual ordenanza de Ocupación de la Vía Pública que regula su actividad, aunque en la práctica no se cumplía. Fue ayer, cuando el personal de la Concejalía llamó a los músicos para avisarles de que hoy recibirían los permisos, cuando les advirtieron de que comenzaría a controlarse de forma efectiva el cumplimiento de la norma.
La concejal defendió que "el entretenimiento debe ser compatible con el derecho al descanso de los vecinos y en especial el de aquellas personas que están enfermas o que trabajan de noche". Además, Cruci Díaz destacó que La Laguna "es el único municipio que no cobra tasas a los músicos".
Consultada sobre el efecto que tendrá la prohibición para algunos grupos como el de Fran Baraja, Cruci Díaz señaló que "en el casco las actuaciones tienen que ser directas y si necesitan algún equipo de amplificación tal vez este no sea un lugar para ellos". "Lo más importante es salvaguardar la actividad comercial y el descanso de los vecinos", remarcó.
Entre los 15 artistas que hoy recibirán sus permisos hay un mago, una estatua, un mimo, un guitarrista, un violonchelista, un actor y varios grupos musicales.
Respecto a las condiciones que deberán cumplir, Díaz detalló que sus actuaciones deben realizarse dentro del horario comercial. La ubicación y la frecuencia de las actuaciones dependerá de lo que hayan solicitado y de que el Consistorio finalmente las autorice. "Les pedimos esos datos para asegurarnos de que estarán repartidos por la ciudad para evitar aglomeraciones y desorden en una zona determinada", manifestó la edil.

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